LA MONTAÑA RUSA DE LA AUTOESTIMA
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LA MONTAÑA RUSA DE LA AUTOESTIMA

Seguro que más de una vez después de pasarte algo bueno o de que alguien te dijera una cosa bonita, lo primero que has hecho ha sido quitarle importancia, pero no con falsa modestia, no…en serio, como con vergüenza, incluso. Es tu autoestima subiendo y bajando.

La semana pasada me enviaron un email para comunicarme que era una de las tres finalistas de mi categoría en el concurso 20blogs del periódico 20minutos. ¡Madre mía! No recordaba ya que, en julio, con la ilusión de haber empezado a escribir sobre este viaje imperfecto, me inscribí. Y, de repente, soy finalista y los ganadores se confirmarán en una gala el próximo 1 de octubre en Madrid.

¡Qué bien, no! Una maravilla, pensarás. Pues sí y no y, sí otra vez. Te voy a contar, sin filtro, todas mis reflexiones, mi diálogo interno (revisa este articulo y acuérdate de la importancia que tiene) y los aprendizajes que desde que estoy por el mundo con la mochila a cuestas y alguna que otra tendinitis en el hombro, intento sacar de lo que me sucede.

Reflexiones y diálogo interno

Lo primero que pensé fue que era IN-CREÍ-BLE, pero increíble literal vaya, de no poder creerlo, no de ¡toma yaaaaa, genial!, ¿eh? Así que tuve que releer un par de veces más el mail y fui a la página del concurso para confirmar, pero aún no habían colgado el listado de finalistas y pensé que igual había algún error y que luego no sería yo la finalista, porque entre todos los blogs geniales que se presentaron en mi categoría, ¿cómo iban a elegir el mío? Ejem, ejem…diálogo interno a tope de anti-power en mi cabeza en un par de segundos.

Mi autoestima se había volatilizado en un momento, pero conseguí engancharla antes de que desapareciera del todo y pensé…bueno, y ¿por qué no? Esa sensación de venirse arriba hizo que se me pasara por la cabeza el, ¿y si gano? Esto se conoce como flipar del 0 a 100 en un microsegundo. Y empecé a reírme yo sola a más no poder, otra vez autoestima volatilizada, ¡boom! Luego empecé a compartirlo con familia y amigos y ya se hizo un poco más real, aunque no las tuve todas conmigo hasta que finalmente publicaron el listado en su página y no me quedó otra que ser consciente de que sí, era una de las finalistas.

20minutos.es

Entonces, con el hecho constatado, empecé a trabajar mi discurso (¿de ganadora? ¡¡No!! jajajaja…) más bien el de…haber llegado hasta aquí ya está bien, estoy súper contenta y agradecida siendo finalista, pero y, ¿por qué no estar también agradecida y contenta por la opción de ganar el premio? Pues no sé, pero mi cabeza no lo barajaba y no es imposible, siendo una de las finalistas, claro está, pero…así nos las gastamos con nosotros mismos.

La realidad es que pase lo que pase, bien estará. Pero esta parte la dejo para las conclusiones.

HQJ o la “spanish versión” del WTF (con perdón)

Después de todo esto que os cuento, voy a resumir por aquí lo que he llamado HQJ, porque sí…. ya vale con esto de auto fastidiarse. Estos son los principales enemigos que van a aparecer por ahí cuando te pase algo bueno, cuando recibas un cumplido, cuando consigas algo que te flipa y que van a encerrar tu autoestima en un rincón oscuro por un tiempo.

La tendencia a no valorar nuestros logros

No estoy diciendo que ahora empieces a ir de guay con cualquier cosilla, que te flipes en plan insoportable por haber hecho esto o aquello y que le pongas siete lazos para que además parezca aún más molón. No.

Pero tampoco te vayas al otro extremo. Sí, ya sé: consejos vendo…pero estamos aquí para darnos cuenta juntas de todas estas cosillas e ir aprendiendo a gestionarlo de la mejor manera posible.

Así que apunta: tú eres valiosa.

Así como eres ahora

Imperfecta, seguro, pero valiosa.

Ahí va una de mis citas favoritas últimamente.

Ahora sé que ser dueña de tu historia y quererte en ese proceso es la cosa más valiente que harás jamás

Brené Brown

De nada 😊

Los miedos y las inseguridades

Por alguna extraña razón, nuestros miedos y, sus amigas, las inseguridades nos asaltan en los mejores momentos de la vida. ¿Lo habías pensado?

Están siempre ahí cuando:

  • nos planteamos hacer algún cambio en nuestra vida, tanto personales como profesionales. ¿Seré capaz? ¿Para que arriesgar? No estoy tan mal así. El año que viene lo intento, ahora es muy complicado, bla, bla, bla…
  • alcanzamos algún logro o meta que nos habíamos propuesto: ¿me mereceré yo esto que me está pasando? ¿no será demasiado bueno para que sea real? Seguro que no dura, ya verás.
  • cuando nos hacen un cumplido.

Por tanto, o no nos dejan avanzar o no nos dejan celebrar y disfrutar plenamente que son las mejores cosas que nos podrían pasar si nos dejáramos.

Sólo tú puedes averiguar la causa de esas inseguridades y decidir mirarlas cara a cara. Según estaba escribiendo esto del cara a cara me he acordado de las sevillanas (mírala cara a cara que es la primera…), que no tiene mucho que ver, jajaja…. así que mejor os dejo esta cita de Pritchard que es bastante más relevante.

El miedo es ese pequeño cuarto oscuro donde los negativos son revelados

Michael Pritchard
autoestima
Tratraaaaa…..

Aunque ahora que pienso lo de las sevillanas, ojalá pudiéramos hacer lo mismo con los miedos. Coger el primero, el segundo, el tercero…y tratraaaaa…..

La vulnerabilidad

Aquí está la madre de todo el invento, te sientes vulnerable y eso no te gusta. Hemos sido educados para no serlo, para ser fuertes, para luchar y competir, para llegar a todo y, la realidad, es que es al revés.

NO LO VEAS si piensas que sería genial tener súper poderes para llegar a todo

Me estoy leyendo el libro de René Brown, en el que describe todo este proceso después de haberse dedicado durante años a estudiar la vergüenza, el coraje, la vulnerabilidad y la empatía. Con lo que llevo leído, ya lo recomiendo, puede que al terminarlo os deje por aquí un resumen. Si te interesa, escríbeme o deja un comentario 😊

Mientras tanto, para los que no la habéis escuchado antes, os dejo por aquí una de sus charlas TED.

El síndrome de la insatisfacción perpetua

Nunca estamos del todo satisfechos: si nos pasan cosas buenas porque no es posible y si nos pasan cosas malas porque qué desgracia. La satisfacción es otro de esos grandes temas con el que hay que intentar lidiar.

MI felicidad consiste en que sé apreciar lo que tengo y no deseo con exceso lo que no tengo

León Tolstoi

No sé si reside aquí el secreto de la felicidad, de hecho, creo que está más bien en cada uno, pero ayuda ver lo que a otros les funciona, ¿no? Al menos, a mí me ayuda y me hace ver más allá de mis opciones y, de eso va esto, en general.

Algunas ideas para manejar la autoestima

La aceptación

Cuanto más tiempo pases negando una situación menos tiempo tendrás para empezar a hacer algo para mejorar, si es posible, o para contrarrestarlo, al menos. Y, esto es importante, aceptación no es resignarse y punto, es saber que hay cosas que ocurren, que están ahí y que no podemos hacer demasiado por cambiarlas pero tampoco sirve estar en queja constante porque no vas a conseguir nada así.

Apreciar lo que tienes

Esto pasa, nos pasa a todos. Te olvidas de apreciar lo que tienes, de apreciar cada minuto que respiras y de apreciar cada situación, buena o mala, a la que te enfrentas y que te hacen ser cada día un poco mejor.

¿Estás de acuerdo?

Agradecer

Apreciar está bien, agradecer es el siguiente paso. A veces, no te das cuenta de todo por lo que puedes agradecer. Te animo a que un día vayas apuntando todas las cosas positivas que tienes en tu vida y las que te vayan ocurriendo ese día. Cuando te entrenas para ver lo positivo, todo empieza a parecer mucho mejor a tu alrededor. Si te gusta la idea, también puedes trackear esas ideas en una libreta (ya sabes que me encantan) y tener tu diario de ideas positivas al que acudir cuando piensas que todo lo que te ocurre es tremendo.

Alejarse de las comparaciones

Ya lo dice el refrán, son odiosas. Y, además, no sirven para nada. Por mucho que mires eso que te gustaría tener, hacer, conseguir, vivir… no lo vas a conseguir sólo mirando y comparándote así que trata de alejarte de las comparaciones. Identifica esos momentos en los que la comparación aparece y trata de evitarlos. Un ejemplo fácil: las redes sociales. Son geniales para unas cosas, pero para esto en concreto no ayudan nada así que ya sabes.

Regalar cumplidos

Reales y cuando los sientas de verdad, pero intenta esforzarte por encontrarlos. Nos cuesta aceptarlos y recibirlos sin más, pero si empiezas a darlos de forma más regular también será más fácil recibirlos de manera natural.

Poner foco en lo positivo y en lo que sabes que funciona

Cuando te asalte una de esas inseguridades con su miedo de trasfondo, un truco es ver cosas que ya haces regularmente o que superaste una vez y que te funcionan. Primero porque lo positivo refuerza y segundo, porque demuestra que ya venciste un miedo para conseguirlo, lo hiciste funcionar y puedes aprender de ello para repetirlo.

Las pequeñas cosas

Siempre me han encantado lo de las pequeñas cosas y la frase “si no fuera por estos ratitos”. Son esas cosas que, a veces pasan desapercibidas y los ratitos improvisados y posiblemente efímeros, los que ayudan a poner color en la vida. Apuesta siempre por ello.

Abrazar la imperfección

Este último es mi favorito 😊

Abraza (mucho) y sobre todo aquello menos perfecto de ti. Lo perfecto es aburridísimo y, además, no existe más allá de lo que ya es y, está perfecto siendo imperfecto. Esto es un poco trabalenguas, pero espero que se haya entendido.

Para cerrar

Como te decía más arriba, pase lo que pase bien estará. Y vuelvo al tema del concurso de 20minutos. Estoy muy agradecida por ser finalista y por la oportunidad que eso supone de poder llegar a estar en la lista de blogs ganadores y, aunque no podré estar en la gala porque sigo en Vietnam, tengo ya mis dos representantes estupendas que van a ir el 1 de octubre al evento por mí. ¡Qué nervios, oye!

De lo que se trata al final, al menos para mí, es de que tú que estás leyendo el blog y mis artículos, ahora mismo, saques información útil para mejorar y transformar tu manera de estar por el mundo y que, con ello, puedas reflexionar, de alguna manera, sobre opciones más allá de las que habitualmente escoges y que son las conocidas, las de siempre.

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. jajaja no entendía la H del HQJ pero ahora ya sí, buena traducción 🙂

    1. jajaja…bien visto 😉

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